Abel Caballero, sin duda el peor Alcalde de Galicia, no sabe por donde le vienen los tiros. Tiene el partido absolutamente dividido en Vigo, sus apoyos escasean y su capacidad de influencia en la elección del nuevo secretario general gallego es nula. No le apoya ni la familia y su sobrino Gonzalo Caballero quiere encabezar el grupo vigués sin contar con el apoyo de su tío.
Abel Caballero representa el espejo de lo que ha pasado en la Xunta estos últimos años: dos alcaldes, dos proyectos y dos equipos. Carece de liderazgo, no tiene el apoyo de los suyos, no controla el partido y está haciendo en Vigo una gestión nefasta. Sus colaboradoras le llaman el manos largas y se mantienen a un metro, era lo que le faltaba.